
Su vocación empezó desde bien pequeño, se podría decir que nació con la brocha debajo del brazo. Adora el maquillaje y expresarse con él. Disfruta mucho con cada proyecto, le gusta aprender y coger experiencia. Con tan solo 14 años decidió matricularse en un curso de peluquería donde descubrió, o más bien, le ayudaron a descubrir su vocación y su trabajo actual: el mundo del maquillaje y la peluquería. Recién salido del curso de peluquería decidió trasladarse a Valladolid para formarse como caracterizador. Y aquí está ahora, sin cuestionarse dónde se encontrará más adelante, viviendo el presente cada día disfrutando de su trabajo, el cual le brinda cada vez más y más oportunidades permitiéndole así avanzar en su profesión y en el aprendizaje. Le gusta su trabajo, y cree que esa es la base para un buen resultado.
Para mí todas las novias son únicas y diferentes. Cuando una novia se compra un vestido de novia tiene que asumir lo que se ha comprado y a eso hay que unirle todo. Hoy en día ya no se tiene que identificar a una novia como la novia, se tiene que identificar a una novia como belleza, una novia tiene que ser fresca, dinámica, tiene que llevar el vestido, no el vestido llevarle a ella y lo mismo que el vestido hablamos del peinado y del maquillaje.
En la peluquería de novia, es imprescindible conseguir un peinado que se adapte al estilo de cada novia y que tenga la forma que más le favorezca manteniendo siempre el equilibrio entre peinado, maquillaje y vestido.

¡Naturalidad por encima de todo! Hubo una época en la que se llevaba mucho la contraposición de colores en todo el rostro, los maquillajes pesados y las texturas abundantes. Sin embargo, como viene siendo común este año se sigue llevando lo natural. El ser uno mismo, el ser una novia radiante, que desprenda felicidad y a la que el maquillaje no le molesta en ningún momento.
El secreto está en el producto, en la utilización del mismo y en el cuidado de la piel. Una piel cuidada, junto a un buen producto bien trabajado que nos ayude a potenciar la luminosidad. Un labial que de vida al rostro, es lo que para mi garantiza el éxito de un buen maquillaje.
Para el cabello suelo trabajar con Wella, Sebastian professionalo Moroccanoil. Para maquillar, en mi maletín nunca puede faltar firmas como Estée Lauder, Mac, Kryolan o Bobbi Brown.
